10 medidas para salvar a los autónomos

Los autónomos han logrado en esta legislatura avances históricos, como la posibilidad de jubilarse a los 63 años, la mejora del paro, la posibilidad de compatibilizar trabajo y pensión, mayor protección por cuidado de hijos o la tarifa plana de 50’00 euros durante los 6 meses para comenzar una aventura empresarial. Medidas de apoyo para los trabajadores por cuenta propia que han sido en muchos casos un acicate para el empleo y ha permitido que este colectivo sigan siendo una palanca del crecimiento y protagonista de la recuperación. Las cifras son claras: desde el mes de diciembre de 2011, en plena crisis, se han creado 207.000 puestos de trabajo; 96.683 autónomos y 111.000 empleos netos generados por los propios autónomos.Pero todavía son muchos los negocios que terminan echando el cerrojo, asfixiados por los pagos, la morosidad pública y privada, los impuestos o la rigidez de la legislación en asuntos clave. La mayor organización de trabajadores por cuenta propia, ATA, reclama nuevas medidas al Ejecutivo, asegura que «hay que salvarle la vida a los autónomos» y reducir la sangría de cierres. «Hay muchas cosas que deben cambiar, a pesar de que 3 proyectos de Ley están en marcha (Segunda Oportunidad, Ley de Formación y Reforma del Estatuto del trabajo autónomo) y recogen medidas imprescindibles, aunque mejorables».

Este es un decálogo de medidas exprés, algunas con escaso coste económico, pero que suponen un salvavidas para muchos trabajadores que han emprendido o piensan hacerlo:

1.- Adecuar las cotizaciones a los ingresos netos

Adecuar las cotizaciones que pagan los autónomos a los ingresos netos. El sistema de cotización de los trabajadores por cuenta propia en España es voluntario. Es decir, el autónomo elige cotizar entre una base mínima de 884’40 euros y una máxima de 3.606’00 euros al mes. Esto supone que si se cotiza por una base mínima como autónomo persona física, se pagan 264’00 euros y en el caso de autónomos societarios 315’00 euros. Pero el 86,3% de los autónomos persona física cotiza por la base mínima, independientemente de sus ingresos.

2.- Cambiar la bases de cotización

Para adecuar la cotización a los ingresos sería clave tener la posibilidad de cambiar la base de cotización, en lugar de semestral, hacerlo cada tres meses, coincidiendo con el trimestre vencido (por ejemplo, del 1 de abril al 31 de mayo para que entre en vigor el 1 de julio). ATA también propone que, dada la eventualidad y temporalidad de muchos negocios de autónomos, la Seguridad Social se pague cada mes, en lugar de cada trimestre.

3.- Ampliar la ayuda de 426’00 euros a autónomos en paro

No sólo hay que ayudar al autónomo cuando empieza, también cuando fracasa. Por eso ATA cree que es fundamental extender la ayuda de 426’00 euros que tienen los parados que finalicen la prestación por desempleo a los autónomos en paro que hayan agotado la prestación por cese de actividad en las mismas condiciones y características. «No se puede hacer distinción entre parados por el régimen de cotización».

4.- Empezar a cotizar desde el día del alta real

Cotizar en el régimen especial de autónomos (RETA) desde el día del alta real, y dejar de cotizar el día que se cesa en la actividad. Las altas y bajas de los autónomos siguen sin ser instantáneas. Estos trabajadores son los únicos que si han trabajado sólo un día se ven obligados a cotizar por el mes completo. También son el único colectivo que si, por ejemplo, se dan de alta el día 25 pagan como si lo hubieran hecho el día 1. Y si, por ejemplo, causan baja el 3 o 4 tienen que cotizar el mes entero y a jornada completa. Lo mismo ocurre cuando el autónomo se jubila. El trabajador no tiene derecho a la prestación desde el mismo día en el que se retira, si no al inicio del mes siguiente.

5.- Aplazamientos y quitas en intereses en créditos

Para facilitar la entrada al emprendimiento hay que facilitar y no penalizar también la salida. Establecer una segunda oportunidad es fundamental, pero sobre todo que se pongan en marcha medidas que ayuden al emprender de nuevo, a levantarse cuando se ha tropezado una vez.

Desde la mayor organización de autónomos se asegura que «no parece lógico que se penalice a quien ha fracasado en su aventura emprendedora y se les niegue todos los incentivos que se establecen a los nuevos emprendedores, como, por ejemplo, la tarifa plana». A juicio de ATA, sería fundamental que para aquellos que se acojan a la segunda oportunidad se establezcan aplazamientos e incluso quitas de intereses y recargos de demora en los créditos públicos. Afectaría a aquellos autónomos que tras haber fracasado y acogerse a concurso o acuerdo extrajudicial reemprendan e inicien una nueva aventura empresarial.

6.- Menos cargas y trámites burocráticos

El objetivo es continuar con la reducción de cargas administrativas y trámites burocráticos ya emprendida en este legislatura. Los autónomos soportan trámites en exceso, esperas y papeleo en las administraciones públicas, barreras que restan tiempo y dinero y que, en muchas ocasiones, desincentivan al que comienza una aventura laboral. La propuesta en este caso contempla la reducción de cuatro a tres las declaraciones al año con Hacienda (que pase de trimestral a cuatrimestral) supondría un ahorro de tiempo y dinero para el trabajador por cuenta propia.

7.- Permitir la cotización a tiempo parcial

Posibilidad de pagar cotizaciones a tiempo parcial para determinados colectivos de autónomos. Por ejemplo, aquellos que realizan varias actividades (pluriactividad). En este momento, un trabajador a jornada completa en el régimen general está obligado a cotizar también a jornada completa en el régimen de autónomos.

8.- Rebajar las retenciones hasta el 15%

La subida del IVA ha caído como un martillazo y para muchos negocios ha sido una sentencia de muerte. Otros se han resentido, especialmente aquellos colectivos a los que se les subió el impuesto 13 puntos, del 8% al 21%, como es el caso de las peluquerías o los gimnasios. Una rebaja muy reclamada que el Gobierno está decidido a a acometer.

Rebaja del IVA… y reducción al 15% de las retenciones a los profesionales, que es el tope donde estaban en noviembre de 2011. Las organizaciones de autónomos reclaman un límite de facturación, teniendo en cuenta el año anterior de ingresos íntegros máximos de 48.000’00 euros. También reclaman una mayor reducción en el IRPF porque estiman que hay margen para ello. Respecto al sistema de estimación objetiva o módulos valoran que se mantenga, aunque alertan de que el transporte puede verse duramente afectado si no se extiende la excepcionalidad del límite de facturación en el sector agrícola (200.000’00 euros) al del transporte.

9.- Recargo del 20% para la administración morosa

La morosidad es un problema para 6 de cada diez autónomos, tanto la pública como la privada. En el terreno público este colectivo reconoce que se han hecho muchos esfuerzos, pero «con la Ley de Morosidad en la mano y la Directiva Europea hay muchas administraciones públicas que incumplen la ley y no pagan a 30 días». La propuesta en este caso es que les ocurra lo mismo que a un autónomo cuando no cumplen con sus pagos a la Seguridad Social: un recargo del 20%.

Pero también la morosidad privada está siendo un lastre para muchos autónomos con algunas empresas del Ibex 35, que pagan a sus trabajadores autónomos a más de 135 días. Incluso deduciéndose el IVA. Otra propuesta en este caso es establecer un buzón similar al que tiene el Ministerio de Empleo en la web de Hacienda donde los autónomos puedan denunciar estas prácticas abusivas y los servicios de inspección velar por el cumplimiento de la ley. Reclaman los autónomos que se justifique el pago efectivo a la cadena de subcontratación de proveedores en caso de contratos públicos, además de promover un sello de calidad o distinción de instituciones, empresas o ayuntamientos por buenas prácticas en el pago a proveedores.

10.- Suprimir el recargo del 20% para retrasos en pagos

Reducir el recargo del 20% por el retraso en los pagos a la Seguridad Social o, en todo caso, simplificar el procedimiento de los aplazamientos con una simple notificación telemática. Ésta podría incluso tramitarse a través de las entidades financieras, que ya dan en muchos caso avisos de cuando no existe suficiente saldo para hacer frente a un recibo. Con un solo clic debería poder pedirse el aplazamiento, dice ATA.

La organización ATA asegura que «se debería volver a los recargos anteriores, es decir, el primer mes un recargo del 5%, el segundo el 10% y el tercer mes y siguientes recargo del 20% en caso de impago en una cuota a la Seguridad Social».

 

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